Dirigido por Kevin Macdonald y estrenado en 2012, Marley es un documental que ofrece una mirada amplia y documentada sobre la vida y obra de Bob Marley. Con una duración de 144 minutos, el filme fue producido por Ziggy Marley, Steve Bing y Chris Blackwell, fundador de Island Records, con el respaldo de la familia Marley. A diferencia de otros intentos biográficos centrados en su figura, este trabajo se construye con una base testimonial que busca articular una narración compleja, reuniendo testimonios de familiares, amigos, músicos, productores, periodistas y figuras clave del entorno cultural de Jamaica.
Uno de los principales aciertos del documental es su estructura coral. Lejos de construir un relato cerrado, Marley permite que diversas voces hablen de Bob desde distintos ángulos, incluso desde puntos de vista críticos o personales. A partir de este enfoque se forma un retrato más cercano a una reconstrucción colectiva que a una hagiografía. No se elude el tema de sus contradicciones personales, de sus relaciones sentimentales, de su visión religiosa ni del papel que jugó en la escena política de la Jamaica de los años setenta.
Musicalmente, el documental cubre toda su trayectoria: desde los primeros años con The Wailers en Studio One, el paso por el rocksteady y su consolidación en el reggae roots con Island Records. Las canciones aparecen contextualizadas no solo desde lo musical, sino también desde su carga política y social. Temas como “Get Up, Stand Up”, “War” o “Redemption Song” son presentados como parte de un discurso más amplio, vinculado a la lucha por la dignidad de los pueblos afrodescendientes y a los conflictos postcoloniales del Caribe.
Desde el punto de vista fílmico, la película destaca por su montaje equilibrado entre entrevistas actuales y material de archivo: conciertos restaurados, grabaciones caseras, entrevistas antiguas y fotografías familiares. El ritmo narrativo es constante, y aunque su duración supera las dos horas, el documental mantiene la coherencia en el desarrollo cronológico de la historia. Se aprecia un trabajo serio de investigación y curaduría, con acceso a fuentes que pocas veces se han mostrado de forma pública.
En términos críticos, Marley fue bien recibido tanto por la prensa especializada como por el público general. Obtuvo comentarios positivos por evitar una mirada excesivamente edulcorada o comercial. En vez de mitificar, el documental busca comprender, ofrecer contexto y mostrar a Bob Marley como una figura clave para entender no solo la historia del reggae, sino también procesos culturales y sociales de la segunda mitad del siglo XX.
Más que una celebración, Marley funciona como una obra de archivo, como un documento que permite repensar el lugar de la música jamaicana en el mapa global, y al mismo tiempo, revisar de manera crítica las tensiones que atraviesan el legado de uno de sus más conocidos exponentes. En su aniversario de nacimiento, lo recordamos a través de esta obra cinematográfica.
Doblada al castellano.
